En resumen: Agua tibia, jabón neutro y un paño suave son suficientes para el día a día. Haz la prueba de las gotas de agua de vez en cuando para saber si el sellado necesita renovarse.

Limpieza diaria
Limpia con agua tibia y unas gotas de jabón neutro. Seca con un paño de microfibra, sobre todo alrededor del lavaplatos, para evitar marcas de agua dura.
La prueba del agua
Deja unas gotas de agua sobre el granito durante cinco o diez minutos. Si la piedra se oscurece donde estaba el agua, está absorbiendo y conviene aplicar o renovar un sellador compatible. Si las gotas quedan intactas, por ahora no hace falta.
Calor
El granito tolera bien el calor, pero los cambios bruscos en un punto, o el calor sobre una unión o un borde, pueden causar problemas. Usa un protector para ollas y sartenes recién retiradas del fuego.
Manchas
Seca pronto el aceite, el vino y el café. Si queda una mancha, consúltanos antes de usar quitamanchas caseros: algunos productos dejan aureolas o dañan el sellado.
Qué evitar
- Cloro puro y amoníaco de uso frecuente.
- Esponjas metálicas y polvos abrasivos.
- Cortar directamente sobre la piedra.
- Sentarse o subirse al mesón, en especial en voladizos.
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